La vida comenzó en el agua, venimos de ella. Nuestro cuerpo es 70 por ciento de agua. Ella transporta nutrientes y desechos, regula tu temperatura, te brinda energía, y mantiene en buen estado tus articulaciones.

Una buena hidratación te ayudará a reducir la ansiedad y el estrés; y también reducirá el riesgo de adquirir enfermedades como artritis, problemas cardíacos, cálculos renales, estreñimiento, gota, osteoporosis, glaucoma, diabetes, y esclerosis múltiple.